jueves, 12 de noviembre de 2009

El Cielo de la Esquina

La rastreaba en el polen, detrás de los colores,


en la luz del rocío de los amaneceres...

Fui del trueno la voz, viajero en las tormentas

y en un velero de almidón surqué los siete mares.



Y después de invocarla en humosos boliches,

en sus historias viejas, en sus amores nuevos,

ya nunca dibujé su ausencia en la neblina,

ni repetí aquel nombre que no tenia sonido.



Si al menos olvidara el color de sus ojos...

si no viera su aura...ni oyera su latido...

hundido en la locura de jugar a inventarla,

tan solo descubrirla podía tener sentido...



Y me arrojé abatido, a la pencosa idea

de asestarme la espina mortal del alpataco

para enterrar vencido mi amargo desencanto

y la espina en mis manos se hizo flor...aromando.



Como cada mañana, la de hoy, amanecía;

los gorriones, estaban de luz desenfrenados,

yo sacaba a la calle, mi inefable rutina

y el cielo de la esquina se recostó en mis brazos...



Venía, entre bostezos arreglándose el pelo;

el gesto, contrariado, de no llegar a horario.

Una baldoza floja, se puso de mi lado

y debí sostenerla como a un cristal soplado.



La solté liberando mil pájaros al vuelo;

se alejó y yo, empezaba a creer en la vida.

La siguieron mis manos, mis ojos la perdian,

de la otra vereda me arrojó su sonrisa...



Es ella! ella, que late a unos versos de mi soledad!

Es ella! ella, que alumbra a unos pasos de mi oscuridad...

Es ella! y yo soy ese, que ha comenzado nuevamente

A Soñar !!!



Letra: Roberto Yacomuzzi

Música: Sergio La Corte

(se puede escuchar en www.myspace.com/duolibresur

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